Breve historia de Concepción del Uruguay

Vista de la zona del “Puerto viejo” c. 1875

Recopilación y textos: Virginia Civetta y Carlos RattoImágenes: Pedro Fruniz

Sumario:

a. Previo a la fundación

1. Población originaria

2. Hernandarias

3. Capilla de Almirón (10 de mayo de 1778)

4. Visita de Malvar y Pinto (1780)

b. La fundación

1. Designación de Rocamora

2. Elección del sitio de fundación

3. Elección del Nombre de la nueva ciudad

4. Primeros pobladores

5. Erección del Cabildo, primeros regidores

c. Primeros tiempos

1. El retiro de Rocamora

d. Personajes clave

1. Fray Sebastián malvar y Pinto

2. Virrey Juan José de Vértiz y Salcedo

3. Coronel Don Tomás de Rocamora

Breve historia de Concepción del Uruguay

a. Previo a la fundación1. Población Originaria

Los primeros habitantes en asentarse en nuestra región fueron bandas de cazadores y recolectores  que, hace 11.500 y 6000 años ocuparon el Uruguay medio hasta el sur del río Ibicuy. Cazaban con armas con punta de piedra. Conocían el tallado por percusión y elaboraban raspadores, cuchillos y puntas de flecha triangulares. Hace 6000 años nuevos contingentes ocuparon una zona muy amplia que abarcaba desde la costa atlántica de Brasil  hasta las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos, fabricaban artefactos con sílex, cuarcita y basalto, entre otras piedras, entre ellos cuchillos, machacadoras, puntas de flecha triangulares y bolas para boleadora, incluso, algunos de ellos adoptaron la cerámica.

Entre 1500 y 1000 años, el clima se volvió más húmedo y se forman, a consecuencia de esto la selva misionera y el parque chaqueño. En éste período, los pueblos costeros del Paraná y del Uruguay comenzaron a fabricar grande embarcaciones denominadas “canoas”. Para ese entonces, la mayoría de los pueblos de la región dominaba la cerámica.

Los primeros ceramistas se establecieron  alrededor del año 400 AC y persistieron durante más de 2000 años. Algunos de ellos se asentaron en los médanos de Paso Vera produciendo abundante material de piedra y de cerámica. Con el nacimiento de la era cristiana, grupos de Guaraníes descendieron por los ríos Paraguay, Uruguay y Paraná hasta alcanzar el delta, pero casi no se detuvieron en nuestra región.

Finalmente, y a comienzos del siglo XVII (1600) la gran familia de los Charrúas estaba dispersándose y ocupando toda la provincia de Entre Ríos, y así lo hicieron hasta ser prácticamente exterminados. Esta familia comprendía no solamente a los Charrúas propiamente dichos, sino también a los Güenoas, los Minuanes, que termina asentándose mayormente sobre la hoy república Oriental del Uruguay, los yaros y a los Bohanes.

Cultura y sociedad

Se pueden distinguir dos períodos en la historia del pueblo Charrúa, una que se extiende por el siglo XVI y principios de XVII y la otra desde ese momento hasta su casi desaparición durante el siglo XVIII, la diferencia entre una y otra los marca el dominio y uso del caballo, pasando de ser cazadores de a pie a hacerlo de a caballo. Sus alimentos eran raíces y frutos silvestres, peces, pequeños crustáceos y pequeños animales, hasta que luego de la introducción del ganado europeo consumían carde vaca o de potro.

Para proveerse de estos alimentos utilizaban boleadoras, redes, arcos y flechas y luego al poder montar los caballos utilizaban lanzas con puntas de piedra o de metal, que era sustraído a los españoles.

Su vivienda era  en el mejor de los casos de cuatro ramas arqueadas cubiertas por un cuero de vaca o de caballo, aunque eran, generalmente, nómades, generalmente las asentaban en sitios denominados “paraderos”, ubicados sobre lugares altos, para evitar las crecida de los ríos.  Uno de los más importante “paraderos”, estaba ubicado en lo que se conoce como “los médanos de paso Vera”.

Aunque, según deferentes relatos, andaban casi o totalmente desnudos, podían vestir delantales o tapa rabos de algodón y, en épocas frías, se cubrían hasta la pantorrilla de cueros de pequeños o medianos animales, nutria o venados. Usaban un calzado consistente en una suela de cuero sujeta por correas a la altura del tobillo. Los varones usaban una vincha de tela y las mujeres se cubrían la cabeza con un sombrerito elaborado con juncos de diferentes colores.

Los Charrúas solían tatuarse y pintarse de manera diferencias según los grupos a los que se perteneciera, estos tatuajes no eran realizados solo en la cara sino también en el resto del cuerpo por afiladas agujas de piedra. Eran más bien altos y fornidos, con rostros muy serios.

La sobrevivencia en nuestra zona de los pobladores originarios se extendió hasta las campañas emprendidas por el gobernador de Buenos Aires (José de Andonaegui) y por Antonio de Vera y Mujica, teniente gobernador de Santa Fe. En noviembre y diciembre de 1749 en los llevados a cabo entre Nogoyá y Victoria, fallecieron 273 aborígenes y los sobrevivientes fueron confinados en territorio santafecino, cerca de Cayastá, donde se fundó la reducción de “Purísima Concepción de los Charrúas” o “Cayastá de los Charrúas”,  el 17 de septiembre de 1750.

Dos años después, en 1751, se repiten los ataques contra los Charrúas año, llegando las tropas de Vera y Mujica hasta la costa del río Uruguay, allí mataron a 8 varones y 5 mujeres, capturando 53 personas, entre hombres y mujeres, los que fueron entregados “bajo servidumbre por diez años” a los miembros de la expedición.

Luego de ello, los pocos que logran sobrevivir, fueron desapareciendo paulatinamente de los registros de los diferentes censos parroquiales de la época.

Fuente: Harman, Ángel, “Los rostros invisibles de nuestra historia”, 2010 y Gregori, Miguel Ángel, “La población aborigen en el departamento Uruguay a la llegada de los españoles” Revista Ser, 1994.

 

2. Hernandarias

Hernandarias

Hernando Arias de Saavedra, nació en Asunción en 1561 y falleció en Santa Fe en 1634Fue el primer gobernador criollo del Río de la Plata quien tuvo a cargo la gobernación del Río de la Plata y Paraguay. Ejerció el cargo en tres períodos sucesivos, a saber: entre 1597 y 1599, entre 1602 y 1609 y entre 1614 y 1618.

En respuesta a una solicitud suya enviada al Rey, Hernandarias obtuvo la emisión por parte de Felipe III de España, la división de la gobernación en dos partes, la de Paraguay y la del Río de la Plata, que abarcaba  las tenencias de gobierno de Buenos Aires y la Banda Oriental que incluía Río Grande del Sur, la de Santa Fe, de Corrientes y de Concepción del Bermejo. 

Entre 1607 y 1724, Hernandarias recorre varias veces lo que años más tarde sería Entre Ríos. En 1607 recorre Entre Ríos de costa a costa, de este a oeste y establece contacto con Minuanes, Yaros y Charrúas. En 1607realiza otra expedición con el fin de asegurar los caminos que conducen a Corrientes. Finalmente en 1628 realiza  una expedición represiva junto con Jerónimo Luis de Cabrera, en la cual logra establecer relaciones amistosas con un  grupo Charrúa denominado “Yasú”, no así con otras parcialidades asentadas en el territorio en cuestión

3. La Capilla de Almirón

La gran cantidad de pobladores que se había ido asentando en lo que se conocía como el Partido del Arroyo de la China, que abarcaba una gran extensión de territorio entre el río Gualeguaychú y el arroyo “El Palmar”, hizo nacer la necesidad de contar con un templo para satisfacer las necesidades espirituales de los habitantes de esta región, que hacia 1780 alcanzaba un total de 354 personas de ambos sexos, aunque estos datos solo hacían referencia a los “vecinos establecidos y con medios de vida independiente”, dejando fuera de este censo a peones, sirvientes, esclavos y naturales. Para nuestra zona, es decir los residentes entre el arroyo de “La China” y el “Vera” era de 42 familias.

Ante esta situación, el vecino León Almirón realiza gestiones de Buenos Aires con el fin de conseguir autorización para instalar una capilla, la que le fue concedida por el Cabildo Eclesiástico en sede vacante, esto fue confirmado por el virrey Ceballos el 27 de mayo, designándose además a Fray Pedro de Goitia como primer teniente cura de la nueva capilla. La población de esta  zona fue calculada por treinta familias establecidas y otras treinta naturales. Aunque hay dudas sobre su ubicación original, los historiados concuerdan en que debió estar ubicada en la zona sur de la actual C. del Uruguay, en el barrio conocido como “La Concepción”, aunque algunos la sitúan al sur del arroyo de la China, donde estaba ubicado el puerto de Echarrandieta.

Fuente: Informe de Rocamora al virrey Vértiz, Archivo General de la Nación, Gregori, Miguel, Ensayo histórico de Concepción del Uruguay Urquiza Almandoz, Oscar, “Historia de Concepción del Uruguay”, Tomo I

4. Visita del obispo Sebastián Malvar y Pinto a Entre Ríos

Fray Sebastián Malvar y Pinto

Fray Sebastián malvar y Pinto, es nombrado, en 1779, obispo de Buenos Aires, y, antes de asumir su función, decide recorrer una amplia zona de su diócesis, a los efectos de conocer de primera mano, las condiciones de vida t las necesidades de los vecinos de la zona. Con tal motivo, desde Montevideo, emprendió una larga gira por Misiones, Corrientes y Entre Ríos, este viaje fue como respuesta a las instrucciones recibidas por el Rey Carlos III con el fin de proteger el territorio de los enemigos portugueses.

Como consecuencia de las conclusiones a que arribó, dirigió un oficio al virrey Juan José de Vértiz y Salcedo, proponiendo la creación de varias parroquias, la propuesta fue aprobada por Vértiz el 3 de julio de 1780 erigiéndose de inmediato las correspondientes a Gualeguay, Arroyo de la China y Gualeguaychú. La primera misa de la flamante parroquia de la Inmaculada Concepción, tuvo lugar el 1 de noviembre de 1781, esta si, ya ubicada en la zona del barrio La Concepción y que continuó funcionado hasta años después de fundada la villa, hasta que fue reemplazada por la nueva, ubicada  en el sitio actual, frente aplaza Ramírez. La imagen que se venerada en esta primitiva parroquia, se encuentra en la actualidad en la Basílica de la Inmaculada Concepción.

Este hecho le hace decir al historiador César Blas Pérez Colman que la fundación de los pueblos entrerrianos por Tomás de Rocamora se debe en primera medida al informa de Malvar y Pinto en primer lugar, luego al Rey y finalmente al virrey Vértiz como el ejecutor final de las estrategias españolas. En efecto, algunas controversias que se habían suscitado entre el virrey y el Obispo, sobre todo respecto de la entrega de tierras a los vecinos de Gualeguay y Rincón de San Pedro, para fundar pueblos se vieron terminadas al emitir Carlos III la orden de concretarlo expresada en la Real Cédula de 12 de setiembre de 1781, en lo que puede ser considerado como el inicio para la fundación de los pueblos de Entre Ríos, entre ellos el de Concepción del Uruguay.

Fuentes: Urquiza Almandoz, Oscar, “Historia económica y social de Entre Ríos”, 1977, Abescat, Francisco, “Nuestra señora de la Concepción del Uruguay” y Vásquez, Aníbal, “Dos siglos de vida Entrerriana”, 1950  

Don Tomás de Rocamora

b. La fundación

1. Designación de Rocamora

El coronel D. Tomás de Rocamora fue designado por el virrey Vértiz, por medio de un Decreto de 27 de febrero de 1782, de inmediato Rocamora partió hacia Entre Ríos, y luego de analizar la situación de s pobladores, sus necesidades y conflictos, le escribió un informe al virrey el 10 de agosto de 1782, proponiéndole que los partidos de Gualeguay, Gualeguaychú y Arroyo de la China fueran reunidos bajo un solo mando, opinando al mismo tiempo, sobre la conveniencia de unir a estos, también el de Paraná, sacándolo de la  influencia del cabildo de Santa fe, ya que consideraba que uno de los problemas principales era la doble jurisdicción a la que estaban sometidos los habitantes de la región, es decir de los cabildos de Santa Fe y Buenos Aires.

El 4 de setiembre de 1782, desde Montevideo, el virrey Vértiz escribió a Rocamora para expresarle su aprobación de los medios que éste había propuesto para el mejor gobierno y justicia en el territorio, y, en consecuencia, convenía en que se reuniera bajo la dependencia de un comando, los tres partidos del Arroyo de la China, Gualeguaychú y Gualeguay Grande.

Con fecha 11 de agosto de 1782, y luego de realizar un minucioso estudio de toda la región, Rocamora elevó cinco informes al virrey Vértiz que se referían a la situación general de las regiones visitadas, a sus características y posibilidades de fomento, etc. Uno es descriptivo y de índole económica; otro sobre organización de las milicias; el tercero y el cuarto sobre fundación de cinco pueblos con sus correspondientes cabildos, y el quinto, referido a un plan militar para la defensa de los ríos Paraná y Uruguay y sus afluentes.

Como consecuencia de estas y otras explicaciones y de la documentación con que apoyaba Rocamora sus iniciativas, el virrey Juan José de Vértiz y Salcedo, dictó el decreto de 2 de noviembre de 1782, por el cual se ordenaba fundar varios pueblos en el territorio de Entre Ríos, encomendándose dicha tarea al propio Rocamora. La fundación de concepción del Uruguay se ponía en marcha.

Fuente: Urquiza Almandoz, Oscar, “Historia de Concepción del Uruguay”, Tomo I

2. Elección del sitio de fundación

Plano similar al usado por Rocamora para el diseño de la nueva villa de la Concepción del Uruguay

Recordemos que al llegar Rocamora, los pobladores de la zona, estaban asentados diferentes zonas aledañas al arroyo de La China, de modo que al intentar Rocamora un sitio para ubicar a la nueva villa, se encontró con opiniones diversas de éstos.

Algunos de los residentes, al ser consultados, preferían, para la nueva población, la zona conocida como el “Puerto de Echarrandieta”, ubicado al sur del Arroyo de la China, en cuyos alrededores se habían realizado los primeros asentamientos y donde, posiblemente, se habría levantado en 1778 la capilla gestionada por León Almirón.

Rocamora pensaba que este lugar no era el más indicado, “No es en el puerto de Echarrandieta, que solicitaba este vecindario, y sobre el lugar de la capilla pleiteada, que se desechó por ser una cuchilla alta, larga y muy estrecha, con barrancas a un lado y cañadas al otro, más propia para ermita de campo que para parroquia de una población formal”.

De modo que eligió otro sitio, distante del anterior media legua al sur oeste, y ubicado sobre una cuchilla situada en la rinconada que forma el arroyo de La China antes de desembocar en el Uruguay, separado por una isla. El sitio elegido se hallaba, media legua al norte del puerto de Echarrandieta, arroyo de la China por medio, el que corría a trescientos pasos al sur de la nueva población. “De suerte que esta situación  hallándose casi en el extremo de la rinconada o confluencia del arroyo y río, y presentándose de alto a bajo, se granjea por la parte del agua que creo principal, la vista más delicada y agradable”, le escribía Rocamora al virrey.

De esta manera, quedaba definido el lugar donde se asentaría la plaza central, los edificios públicos más importantes y se procedería a distribuir los solares entre las 133 familias que darán origen a la villa de la Concepción del Uruguay, que sería elevada al rango de ciudad muchos años después, en 1826.

Fuente: Informe de Rocamora al virrey Vértiz, Archivo General de la Nación, Gregori, Miguel, Ensayo histórico de Concepción del Uruguay Urquiza Almandoz, Oscar, “Historia de Concepción del Uruguay”, Tomo I

3. Elección del Nombre de la nueva villa

Primera imagen de la parroquia de la Inmaculada Concepción

En el informe elevado al virrey, el 25 de junio de 1783, Rocamora le informa el hecho suscitado al momento de elegir el nombre de la nueva población, ya que el cura de la parroquia, el padre Mariano Alonso acompañado por un grupo de vecinos proponía el nombre de San  Sebastián para la nueva villa, en homenaje al obispo Fray Sebastián malvar y Pinto. No obstante eso, Rocamora impone su criterio y le escribe al virrey proponiendo el nombre de la “Concepción del Uruguay para población y su distrito”.

Decía Rocamora en el informe al virrey: “Por dignidad, por posesión y por afecto prefiero la reina de los santos todos. Con el nombre de la Concepción del Uruguay, se titularía gloriosamente la población y su distrito”.

12 de julio de 1783, aprobó la elección de los primeros cabildantes y el nombre para “el nuevo pueblo del Arroyo de la China, que deberá titularse la Concepción del Uruguay”.

Fuente: Informe de Rocamora al virrey Vértiz, Archivo General de la Nación.

4. Primeros pobladores

Al momento de la fundación de la villa, Rocamora reparte los terrenos a los primeros habitantes de la misma. Según los informes elevados por el fundador al virrey Vértiz, son 133 familias a las que le han sido asignados, a cada una un solar (un cuarto de manzana). Según Abescat, el solar Nº 1, ubicado frente a la plaza principal, le fue asignado a Gregorio Ramírez, padre del Supremo Entrerriano.

Las primeras casas eran de paja y palo a pique, solo los más adinerados podían costearse viviendas de ladrillos de adobe. Las viviendas se debían construir en el centro del terreno a efectos de prevenir el posible incendio dado la naturaleza de los materiales empleados y estarían separadas unas de otra por cercos de palo a pique o estacas verdes de sauce.  

Fuente: Urquiza Almandoz, Oscar, “Historia de Concepción del Uruguay”, Tomo I, Informe de Rocamora al virrey Vértiz, Archivo General de la Nación y Abescat, Francisco, “Nuestra señora de la Concepción del Uruguay”

5. Erección del Cabildo, primeros regidores

Reconstrucción del primer templo de la Villa

De acuerdo a la legislación vigente de la corona de España  para que la nueva villa quedara formalmente constituida era necesario la elección del cabildo -alcalde y regidores- a cuyo cargo estaría el gobierno y la administración de ella.

En la comunicación citada del 25 de junio de 1783, Rocamora le eleva al virrey, Ad Referéndum de este, la nómina del alcalde y de los demás regidores del primer cabildo de la villa. Si bien los documentos originales se  encuentran perdidos en la actualidad, los historiadores han logrado reconstruir y rescatar del olvido los nombre de las primeras autoridades de Concepción del Uruguay, ellos son: Alcalde, Juan del Mármol; regidores: José de Segovia, Pedro Martín de Chanes (o Echániz), Domingo Leyes, Felipe López, Leandro Salvatella, Manuel Rico del Camino, Lorenzo Ayala, Gonzalo Ferragoti, Miguel Martínez y Miguel Godoy. Esta nómina fue aprobada por Vértiz el 12 de julio de 1783.

Según algunos historiadores, el primer cabildo de la ciudad estaba ubicado en el solar ubicado en la esquina sur de calles 9 de Julio y Juan D. Perón, donde estuvo edificada la casa de la Sra. Sara Sagastume de Chilotegui y hoy es un terreno baldío.

Fuente: Urquiza Almandoz, Oscar, “Historia de Concepción del Uruguay”, Tomo I, Informe de Rocamora al virrey Vértiz, Archivo General de la Nación y Abescat, Francisco, “Nuestra señora de la Concepción del Uruguay”

c. Primeros tiempos

El retiro de Rocamora

Cinco meses llevó a Rocamora poner en marcha la nueva fundación. Ni bien se encaminaron sus objetivos, tres meses después de fundada la villa, sigue su viaje a Gualeguaychú. Para ese momento, ya se habían construido o están en proceso de edificación alrededor de cincuenta casas

Tomas de Rocamora, no dejó de preocuparse por la vida y acción de Gualeguay y Concepción del Uruguay. Un año después, en diciembre de 1784, recorre las villas y en su informe al Virrey sobre Concepción del Uruguay dice “ser la única que no ha decaído”.

Varios sucesos ocurridos con posterioridad de la fundación conspiran contra su desarrollo, ellos son: El alejamiento de Juan José de Vértiz como virrey del Río de la Plata y su reemplazo por Nicolás del Campo, marqués de Loreto, quien asumió el cargo el 7 de marzo de 1784,  el traslado de Tomás de Rocamora para cumplir una comisión en Montevideo, en abril de 1784 y la designación en su reemplazo de Francisco de Ormaechea, quien en el cumplimiento de sus funciones estuvo muy lejos de evidenciar el interés y la eficacia demostrados por su antecesor. En vistas de eso, casi nueve meses después regresa Rocamora a Entre Ríos, finalmente, en el año 1886, y debido a un hecho de suicidio es enjuiciado y trasladado nuevamente. Finalmente será absuelto en 1793 pero ya no volverá a nuestras tierras.

Es así que nuestra ciudad creció junto al rio Uruguay y bajo la protección de la virgen de la Inmaculada Concepción.

Fuente: Gregori, Miguel, “Ensayo histórico de Concepción del Uruguay” y Urquiza Almandoz, Oscar, “Historia de Concepción del Uruguay”, Tomo I

 

d. Personajes clave (Breves biografías):

1. Obispo Fray Sebastián Malvar y Pinto

Nombre de un distinguido prelado, al que se le debe la erección canónica de la Parroquia del Arroyo de la China en 1780, es decir, tres años antes de la fundación de la villa de Concepción del Uruguay. Había nacido en Salcedo (Pontevedra) en 1730 y falleció en Santiago de Compostela (La Coruña) el 25 de septiembre de 1795. 

De origen español, Malvar y Pinto llego al Rio de la Plata en 1778, en carácter de Obispo de Buenos aires. En cumplimiento de sus funciones pastorales recorrió gran parte de su jurisdicción, de resultas de lo cual se erigieron varias nuevas parroquias, entre ellas la del Arroyo de la China, lo que dio origen, luego a la fundación de las tres primeras villas asentadas en el territorio de Entre Ríos.

A raíz de algunos conflictos con el Virrey Vértiz y con el Cabildo de Buenos Aires, Malvar y Pinto volvió a España en 1784, donde ocupo la Silla Metropolitana de Santiago de Compostela.

El 25 de septiembre de 1795 fallecía en Santiago, en cuya catedral, entre el coro y la capilla mayor, fue enterrado.

Fuente: https://dbe.rah.es/biografias/5318/juan-jose-vertiz-y-salcedo y Larenze, Héctor, “Concepción del Uruguay, sus calles, su historia”

2. Virrey Juan José de Vértiz y Salcedo

Virrey Juan José de Vértiz y Salcedo

Había nacido en Mérida de Yucatán, actual México, 1718 y falleció en Madrid en 1799. A pesar de haber nacido en territorio americano, debió realizar sus estudios y su carrera militar en Europa, dónde alcanza el grado de Brigadier en 1768, en ese momento es nombrado como segundo inspector de tropas de Buenos Aires, con fecha de 24 de agosto de 1768, y como tal participo en la campaña que terminó con el desalojo de los ingleses de las Islas Malvinas en 1770.

Ese mismo año fue designado como gobernador interino de Buenos Aires y un año después le fue conferido ese cargo como titular. Algunas de sus acciones fueron  la de confeccionar un patrón de las misiones que habían dirigido los jesuitas hasta ser expulsados en 1767, y elaboró un exhaustivo informe sobre el número de tribus existentes en su gobernación. Creó un asilo para niños expósitos a Buenos Aires, estableció comisarios de barrios y fundó el primer teatro de comedias estable de Buenos Aires.

En 1776 como respuesta a la expansión portuguesa, es creado el virreinato del Río de la Plata, y es nombrado como primer virrey Pedro de Ceballos, quien tenía como principal misión la de expulsar a los portugueses de Colonia del Sacramento. Finalmente, una vez que Ceballos hubiera vuelto a España, fue nombrado como virrey Juan José de Vértiz, quien asumió su función el 26 de junio de 1778. Vértiz estuvo cinco años en ese cargo realizando muchas acciones y obras, sobre todo militares, pero también muchas políticas y sociales.

Durante su último año como virrey, le encargó a Rocamora la fundación de varios pueblos en Entre Ríos, de los cuales se concretaron tres de ellos. Poco después, solicitó el relevo como virrey debido a su delicada salud, al cansancio y a los años de servicio, siéndole finalmente concedido por Real Cédula de 17 de julio de 1783. Gracias a su intachable hoja de servicios y a su buena disposición con las autoridades en septiembre del mismo año fue eximido del juicio de residencia.  

Fuente: https://dbe.rah.es/biografias/5318/juan-jose-vertiz-y-salcedo y Larenze, Héctor, “Concepción del Uruguay, sus calles, su historia”

3. Coronel D. Tomás de Rocamora

Nació el 25 de abril de 1740, en Granada de Nicaragua. Su padre, José de Rocamora y Mendoza, español, militar y su madre Jacinta Sánchez del Castillo, nicaragüense.

No se tienen datos de los primeros años de vida. A corta edad viaja a España con su padre, iniciando la carrera de las armas. En 1761, recibe el primer ascenso y participa en la guerra contra Portugal. Fue mandado a cumplir servicio en México, regresando a España y en 1777, es destinado al Rio de La Plata.

Participó en operaciones contra los portugueses. Presto servicios en Montevideo hasta 1782, en que es enviado a Entre Ríos en misión pacificadora. El problema había surgido en el partido de Gualeguay, entre el presbítero Quiroga y el juez comisionado Méndez, Rocamora en breve tiempo soluciona e informa del problema al Virrey Vértiz.

Rocamora es en este momento cuando escribe “… asegúrese V.E. que ejecutado como planteo antes de muchos años será de Entre Ríos… la mejor provincia de esta América” (11/08/1782). Dando de esta manera, el nombre a nuestra provincia. Además planteó la necesidad de re agrupar los partidos y separarlos del cabildo de Santa Fe.

Fue el fundador de Gualeguay (19/03/1783), Concepción del Uruguay (25/06/1783) y Gualeguaychú (18/10/1783).

Rocamora fue trasladado por el Marqués de Loreto, a Montevideo sin haber podido terminar la misión de fundar cinco pueblos en Entre Ríos, finalmente, en el año 1886, y debido a un hecho de suicidio es enjuiciado y trasladado nuevamente. Finalmente será absuelto en 1793 pero ya no volverá a nuestras tierras.

En ese año, se casa con María Ramona Francisca Josefa Ibáñez, porteña, nacida en 1767, de esa unión nacieron seis hijos, un varón y cinco mujeres.

Fallece el 16 de marzo 1819, fue sepultado en el enterratorio de la Iglesia de la Merced, en Buenos Aires.

Fuente: Segura, Juan José, “Tomas de Rocamora, soldado y fundador de pueblos”

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