La Delfina

Placa que recuerda a La Delfina en el barrio “La Concepción” (Foto: Mabel Gómez)

El 28 de junio de 2022, se cumplen 183 años de la desaparición física de La Delfina, persona que al igual que muchos aspectos de la vida del Supremo Entrerriano, como su figura y rostro, es otro misterio que rodea al caudillo Francisco Ramírez.

Se habla de cuatro mujeres que influyen en su vida, su madre Tadea Jordán, su novia Norberta Calvento, Dominga Romero, madre de sus dos hijos y La Delfina.

La Delfina, es la mujer que veneramos los entrerrianos. En nuestra Plaza Principal, Francisco Ramírez, se encuentra desde hace poco tiempo, y por gestiones del escultor local Mario Morasán,  su monumento que fuera realizado por la escultora de la ciudad de Gualeguaychú, Adela Pérez Cheveste. Su emplazamiento primitivo fue en Costanera Norte, entre el Monumento a la República (Monumento a las manos) y el Yacht Club.

Lamentablemente vándalos, una noche lo destruyeron. Los restos fueron juntados por la Municipalidad y años más tarde el artista local Mario Morasán lo rescata y se emplaza en Plaza Gral. Francisco Ramírez.

Que decir de ella, algunos la imaginan morocha otros pelirroja, todos coinciden en que fue una mujer muy bella. Traída por nuestro caudillo, del sur de Brasil, presumiblemente como prisionera. De nacionalidad portuguesa.

La Sra. María Luisa Zaffaroni, en su libro Los Cuatro Amores del Gral., Francisco Ramírez dice:

“Delfina, la inseparable compañera. La portuguesa, La Coronela de las Montoneras”

Haciendo referencia que fue la mujer que acompaño en las campañas a Francisco Ramírez. Debe haber sido muy importante ya que transcendió hasta nuestros días. Ella ve morir a nuestro caudillo, la leyenda dice que Ramírez detuvo su huida para salvarla y ahí es dónde es ultimado, y luego fue traída por los pocos soldados que quedaban de regreso a concepción del Uruguay, donde vivió hasta su muerte.

Se dice que vivió en un rancho, ubicado en calles Suipacha y Lucas Piris. Superando al caudillo en 18 años.

Mucho no se sabe de ella, Yorga Salomón, nos cuenta que esta mujer fue pretendida también por Mansilla, pero ella lo rechaza.

Y Leoncio Gianello, en su novela “Delfina”, narra la pasión que despertaba esta dama. Y nos cuenta que, al enterarse Ramírez, se enoja y zamarreándolo y haciendo uso del uniforme lo amenazo, – “Atendé Mansilla, atende a lo que debes hacer y acordate desde hoy hasta siempre que ni el pensamiento, ni los ojos se ponen en lo que yo quiero”.

También narra que después de la muerte de Francisco Ramírez, fue pretendida por el Comandante Portes, hombre de la familia que había criado a María Delfina en su orfandad y en un momento dado, llevado por su mala pasión, intenta ultrajar a Delfina, la que es defendida por el negro Comandat, esclavo de Norberta Calvento, quien le da muerte a Porte, señalando:

“Ella…robó la dicha de mi amita Norberta… Pero el Supremo la amaba…por eso es como si juera (sic) sagrada para mi”

Esta mujer que despertó tanta pasión, falleció el 28 de junio de 1839, el acta de defunción dice María Delfina o Delfín, como indicando que de nombre seria María y apellido Delfina o Delfín…, se encuentra en libro de la Basílica de la Inmaculada Concepción y se presume que sus restos descansan en inmediaciones de la capilla La Concepción.

En el Monumento que se levantó en memoria a los Primeros Pobladores del lugar hay una placa que la recuerda.

Texto: Virginia Civetta. Bibliografía: Salomón, Yorga “Francisco Ramírez, Motivos del Caudillo”; Zaffaroni, María Luisa “Los cuatro amores del Gral. Francisco Ramírez”; Gianello, Leoncio “Delfina” (novela) y Nadal Sagastume, José “Nuestra Parroquia de la Inmaculada Concepción”.

 

 

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