Los primeros balnearios de Concepción del Uruguay

Bañistas sobre el arroyo de la China, a principios del siglo XX

Nuestra ciudad, Concepción del Uruguay, fundada el 25 de junio de 1783, por Don Tomas de Rocamora, esta recostada al río Uruguay, y rodeada por los arroyos Itapé, El Molino, El Curro y de La China, por lo que desde sus inicios siempre tuvo que ver con el agua, hasta es lógico imaginar que se los uruguayenses se sumergieran en esas aguas en las tardes de calor de los veranos pasados. Es interesante destacar que para esa época todos los arroyos eran  de aguas límpidas y cristalinas

¿Dónde estaban esos lugares? Algunos escritos dan cuenta que había varios lugares, como, por ejemplo: en el arroyo La China- arriba de los saladeros-, el Puerto Calvento, – actual La Salamanca-, y el Puerto de las Piedras.

Ya a mediados del siglo XIX,  uno de los lugares preferidos era el Puerto de las Piedras, ubicado en la zona de la ribera, en el que en 1856 pereció ahogado, a los 26 años, el cura párroco de Concepción del Uruguay, Gregorio Céspedes y Calvento, primer sacerdote nativo de Concepción del Uruguay. También en los días de verano se aprovechaban otros lugares como el arroyo de La China: aguas arriba de los saladeros y la  actual Salamanca, denominada entonces Puerto Calvento.

El Puerto Calvento era el más usado, pero también en ese lugar los carros juntaban agua para repartir en la ciudad. Eso llevo a que, en 1874, el intendente Luis Scappatura, prohibiera los baños en ese lugar, y hasta se le aplicaba una multa de dos pesos al que hiciera uso como balneario.

En 1883, el Intendente Francisco Ferreyra, dicto una ordenanza donde se estipulaba donde se sacaría agua para la ciudad, donde se lavaría la ropa y donde se podría usar para balneario, quedando liberado para ese uso el antiguo lugar de baños “Puerto Calvento”. Pero la población ya había encontrado otro lugar para recrear sus horas, era Puerto de Las Piedras, ubicada en las actuales calles Rocamora y 8 de junio.

Este lugar se equipó con “Un casino de Baños”, propuesta que contenía doce artículos donde hasta se disponía del traslado de la población hasta el lugar mencionado.

El casino de baños estaba compuesto de 24 camarotes. Había seguridad para las personas que no supieran nadar. El carruaje encargado del traslado de las personas, de propiedad del que explotaría el balneario, salía de la Plaza principal en los horarios de 5 y media a 8 horas de la mañana y de 4 a 7 horas por la tarde.

Muchos años han de pasar, para que se diera nacimiento a otro balneario en la ciudad. La navegación del riacho Itapé y la instalación del Ministerio de Obras Públicas, fueron desplazando el balneario agua abajo.

Con fecha 29 de agosto de 1917, por ordenanza N° 395, se construye un nuevo balneario, el que fue concretado por Ordenanza 781 del año 1930. Creándose así el Balneario Itapé. Que fue inaugurado el 30 de noviembre de 1930. Y conto con una primera comisión precedida por Doctor Pedro Canavesi.

De más esta decir que el lugar ya hacía mucho había sido elegido por la población como lugar de recreación. Habría que esperar más de 40 años para que la cuidad pudiera contar con otro balneario, el más importante de su historia: Banco Pelay, que fuera expropiado en el año 1974. Luego se irían incorporando otros sobre el río Uruguay: La Toma, Paso Vera, Camabacuá y otros sobre los arroyos Itapé: Parque Sur, el Molino, Patagonia, del Club Regatas y otros ya muy tradicionales como “La Tigrera”, sobre arroyo Molino y “El Viejo molino” sobre el arroyo Urquiza

(Bibliografía: Gregori, Miguel Ángel, “Los Primeros Balnearios” revista SER numero 21 y Urquiza Almandoz, Oscar, “Historia de Concepción del Uruguay”, Tomo III)

 

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