Las grande crecientes del río en C. del Uruguay

Creciente de 1959, vista del busto de Mariano López

Desde siempre, el río Uruguay ha tenido, cada tanto, crecidas extraordinarias, por la altura y área territorial que abarcaban.

Ya Rocamora al decidir fundar la ciudad sobre una de las tantas lomadas de la zona, pensó en proteger naturalmente la nueva villa de los embates del río, considerando que la zona original era muy vulnerable a la crecida siempre recurrente del río Uruguay, el tiempo le dio la razón y fue así que en la peor de las crecientes registradas hasta el momento, el 17 de abril de 1959, las aguas avanzaron hacia la ciudad desde diferentes puntos cardinales, inundando vastas zonas de C. del Uruguay, con excepción del casco histórico, que por estar situado sobre la colina elegida por Tomás de Rocamora, quedó, y por mucho, fuera del alcance de las desbordadas aguas del río Uruguay.

De muchas de ellas, solo tenemos referencias por documentos escritos y más cerca en el tiempo, fotográficos, ya que fue recién a fines del siglo XIX, más precisamente, desde el 1 de agosto de 1892, cuando se instala en el puerto nuevo la primera escala hidrométrica.

Creciente del año 1886/87, se puede ver el viaducto y la isla de “Las Garzas” casi tapada por las aguas

En este artículo, repasaremos aquellas más importantes (más de 7  metros)  que se han sucedido en la historia local en los últimos tiempos y que tanto perjuicio trajeron, sobre todo para las personas asentadas en la zona conocidas como “inundables”. Hoy la ciudad cuenta con dos defensas, la norte y la sur, que impiden el ingreso de las aguas en tiempos de crecientes, reduciendo casi al mínimo los daños que estas causaban tan solo hace unos años atrás.

De la primera gran creciente que se dispone de algún antecedente, es la que se produjo en el año 1886, que obligó a suspender los trabajos que se encontraban en plena ejecución, del nuevo puerto exterior (o muelle Nacional), sobre el río Uruguay. Si bien no nos es posible identificar con claridad la altura que alcanzó el río, ya que no estaba normalizado el sistema de medidas, podemos ver en las fotos de la época, que las aguas del río casi cubren por completo la isla de las “Garzas”.

Pocos años después, en 1899 el río vuelve a experimentar una importante crecida, la que esta vez sí pudo ser documentada fehacientemente, ya que desde agosto de 1892 se contaba con escala hidrométrica, obteniéndose un registro de 7,28 metros en el mes de setiembre de ese año. Durante este ascenso de las aguas, la Prefectura debió evacuar su edificio y numerosos habitantes ribereños debieron ser evacuados, asentándose en precarios campamentos, fuera del alcance de las aguas. Otra consecuencia de esta creciente fue que daño seriamente el viaducto que conectaba el territorio con el muelle exterior. Esta creciente se mantuvo con altos niveles por varios meses; es así que el 31 de agosto había alcanzado 6.30 metros.

En el mes de junio de 1923, las aguas alcanzaban la altura de 7,04 metros frente al puerto local y seis años después, en octubre de 1929, habían ascendido hasta llegar los 7,82 metros.

Creciente de 1929, vista de la avenida costanera

Debieron pasar casi cincuenta años, desde la colocación de la escala, para que el río Uruguay superara la barrera de los 7 metros. Fue el 20 de mayo de 1941, cuando el río alcanzaba su altura máxima, hasta ese momento, con 8,22 metros sobre cero del puerto local. En algunas fotos puede verse como las aguas del río cubrieron totalmente la avenida costanera y los galpones fiscales instalados en la zona portuaria.

Creciente de 1941, vista de la avenida costanera

En 1959, la conjunción de diversos factores meteorológicos e hidrométricos (intensas lluvias en la cuenca del río Uruguay sumado a una persistente sudestada, provocaron la hasta ahora mayor creciente en la ciudad, marcando, en el hidrómetros local 10,22 metros, dos metros más que la anterior, el día 17 de abril de 1959 a las siete de la mañana.

Creciente de 1959, vista de la casona de Briozzo, en el puerto viejo

En ese entonces, salvo la zona céntrica y el barrio del “Cerrito”, ubicados sobre sendas lomadas, toda la ciudad se vio alcanzada por las aguas desbordadas del río Uruguay y los arrotos “Itapé”, del “China” y el “Molino”. Las aguas del arroyo de la “China” ingresaron por el cauce del arroyo de “las Animas”, llegando a cortar la calle 9 de Julio.

Creciente de 1959, vista de la plazoleta y busto de W. Gadea

Las imágenes y las consecuencias materiales de esa gran creciente, quedaron para siempre en la memoria colectiva de la población, aun cuando muchas personas no habían nacido aún, que periódicamente la revive por medio de las fotos y alguna vieja filmación. Como puede verse en las fotos, el agua ascendió a 2,20 metros del nivel del piso de la prefectura local, llegando a tocar los bustos de mariano López y de Wenceslao Gadea, ambos ubicados en la zona del puerto nuevo.

El río Uruguay volvió a crecer en el año 1972, alcanzando los 7,35 metros en el mes de junio, y, aunque no fue lo importante de la anterior, el número de personas afectadas crecía al ir expandiéndose la ciudad y ocupando zonas consideradas “inundables”.

Creciente de 1959, vista del puerto y la avenida costanera

Al poco tiempo, el 1º de abril de 1974, comenzó la construcción del Complejo Hidroeléctrico de Salto Grande. El 21 de junio de 1979 se conformó el lago-embalse y la primera de las catorce turbinas comenzó a generar energía eléctrica. Esta represa debería actuar de ahora en más como regulador del río Uruguay, ya sea previniendo inundaciones o posibilitando un trabajo más planificado cuando la situación era incontrolable.

Finalmente, la última creciente de importancia se sucedió el 25 de julio de 1983, cuando el río llegó a los 8,08 metros sobre el cero del puerto local, provocando, hasta el 17 del mismo mes 328 familias evacuadas con más de 1200 personas afectadas que fueron instaladas en los viejos galpones de la Rural y en domicilios particulares. Cabe acotar que la evacuación de personas fue algo recurrente ante cualquier crecida  significativa del río, al punto de haberse construido en la ciudad residencias temporales conocidas como “Albergues para evacuados”, los que hoy  han sido destinados a otros fines.

En cada oportunidad que las aguas salían de su cauce, la mayoría de las personas afectadas y que debían auto evacuarse o ser evacuadas por la municipalidad y la Prefectura eran habitantes de los barrios “La Concepción” y “Cantera 25”.

Vista de la Defensa Sur

Eso, felizmente, ya no sucederá en el futuro ya que el 6 de junio de 2006 se inauguró la “Defensa Sur” de concepción del Uruguay, que consiste en un terraplén que tiene una longitud de 1.600 metros, recorre la ciudad en sentido este-oeste, desde la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables hasta calle Lucas Piris, e ingresa en los terrenos del Ejército Argentino aproximadamente unos 300 metros. Tiene un coronamiento de seis metros a cota 11,40 metros del cero local. Esta obra imposibilita que ingresen las aguas del riacho “Itapé”  protegiendo a los barrios de “La Concepción”, “Puerto Viejo” y “La Quilmes”, aislando la ciudad por el este y por el norte.

15 años más tarde, el  20 de octubre de 2021, es inaugurada la “Defensa Norte”, que bloquea el ingreso, por el norte, de las aguas del arroyo “Molino” por el cauce del arroyo “El Gato”, protegiendo a los habitantes de los barrios Cantera 25, San Isidro y San José.

En río Uruguay, que tantas ventajas aportó y aporta a la ciudad, también en los momentos dónde sale de su cauce provocó en el pasado muchas situaciones no deseadas para los residentes de la ciudad, hoy sus aguas pueden volver a crecer, pero la ciudad está totalmente protegida de sus efectos negativos.

Texto: Virginia Civetta y Carlos Ratto. Fuentes: Diario “La Calle”, “Crece el río Uruguay”, 17 de julio de 1983 y Andrés Rousseaux, “Las grande crecidas del río Uruguay en Concepción del Uruguay”, Diario “La Calle”, 29 de noviembre de 1992

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