Historia del correo en Concepción del Uruguay

Ex-Casa de la familia Urquiza-Costa, adquirida por el Estado Nacional para el Correo

Don Pablo Schvartzman, en un folleto que hace la Dirección de Cultura local, para el aniversario de la instalación de las oficinas de correo en nuestra ciudad nos cuenta:

“A principios del siglo XVIII (1700), no existía prácticamente ninguna población en toda la costa entrerriana del río Uruguay. Nuestra ciudad, fundada por Don Tomas de Rocamora el 25 de junio de 1783, fue según algunos historiadores, la ciudad más importante de la provincia ya q sobresalía a Paraná en más de quinientos habitantes.

No es de extrañar, entonces, que desde sus comienzos Concepción del Uruguay constituyera un centro postal destacado y notable nudo de comunicaciones de lo que entonces se denominaba “Correo del Uruguay”. Este tuvo su origen en las gestiones de Don Francisco de Albín, comandante militar de Las Víboras, en 1792, en el sentido de continuar la ruta de Colonia Sacramento hasta Paysandú y Concepción del Uruguay, para vincular a estos puntos en forma directa con los pueblos de las Misiones. Bernardo de Garmendia gestiono en 1793 el establecimiento de postas en los tres puntos citados (Colonia, Paysandú y Concepción del Uruguay), proyecto que demoro en ser llevado a la práctica, principalmente por la rivalidad existente entre los administradores de correos de Buenos Aires y Montevideo. Finalmente los directores generales de Madrid resolvieron en 1799 desligar totalmente ambas administraciones y agregar a la de Montevideo todas “las estafetas y postas de la Banda Oriental del Rio de La Plata, así como las establecidas en Entre Ríos, hasta Gualeguay y Yerua, que forman parte de la carrera  del Rio Uruguay”.

Mapa de las postas en mayo de 1801

El 2 de mayo de 1801 se dio comienzo a este servicio con un correo quincenal. Se partía desde Colonia y pasando por Las Víboras, Espinillo, Santo Domingo, Soriano, Mercedes, se llegaba a Paysandú, continuando a Concepción del Uruguay y de aquí a Gualeguaychú y Gualeguay, el recorrido sumaba un total de ciento siete leguas.

Se prolongó luego la carrera hacia el norte, desde Concepción del Uruguay, hasta Salto Chico (Concordia) y desde allí hasta el primer pueblo nombrado Yapeyú en las Misiones. Modificando este primer proyecto, se aprobó el itinerario de 4 de febrero de 1804 y se ubicaron definitivamente la posta con algunas diferencias.

Según un informe de la época, el despacho de correos por la nueva Carrera del Uruguay podía llegar a los pueblos más retirados en solo diez días y con una cortedad y brevedad que se asombrarían hasta en Europa.

Desde 1801 se desempeñaba como administrador de correos en Concepción del Uruguay don José Miguel Díaz Vélez, quien tuvo una marcada influencia en el Cabildo Abierto del 8 de junio de 1810 que resolvió la adhesión de nuestra ciudad a los postulados de la Revolución de Mayo, pasando así a ser la primera del Virreinato en apoyar la gesta porteña.

Las autoridades revolucionarias dispusieron, con fecha 26 de agosto de 1810, que la correspondencia de Buenos Aires se dirigiera ahora a Santa Fe, desde donde se remitiría al comandante militar de Entre Ríos para su debido curso, y se especificaba que la misma debía ir en bolsa de badana, a efectos de evitar su posible deterioro. Hay que recordar que Montevideo continuaba siendo sede de las autoridades realistas, por lo cual esta variación del trayecto tenía su razón de ser.

Con fecha 15 de setiembre de 1810, Díaz Vélez dispone una nueva ruta postal entre Paraná y Concepción del Uruguay, pasando por Gualeguaychú, Gualeguay, Nogoyá y pueblos intermedios.

Conformada la República de Entre Ríos, el general Francisco Ramírez dicto los reglamentos que debían regir la nueva entidad política, estableciendo diversas normas vinculadas con las postas y correos.

No obstante, le correspondería al gobernador Lucio Mansilla, después de la muerte de Ramírez y la desaparición de la República Entrerriana, el mérito de haber dado una organización mucho más completa a los correos y postas provinciales. El 22 de enero de 1823 se designa administrador de correos a Don Diego de Miranda, quien desempeño sus tareas hasta 1850. Varios historiadores se han ocupado de la figura de Don Diego, al que se menciona como un funcionario “patriarcal” que llenaba su cometido con verdadera abnegación. De él se relatan algunos hechos notables como, por ejemplo, el que destaca que, ante serias dificultades económicas de la provincia, Don Diego ofreció servir al Estado gratuitamente.

Cuando Urquiza se hace cargo del gobierno demuestra también su preocupación por las comunicaciones en el territorio provincial y se logra así una mayor regularidad en los servicios de correos.

A pesar que la  provincia se vio envuelta en frecuentes luchas en esa época, el gobierno se mostró respetuoso de la correspondencia, aun de la enviada desde puntos controlados por el enemigo, y en una contestación de 1848, el gobernador declara expresamente que no hay inconveniente alguno en que se admita correspondencia que trajesen los buques procedentes de puertos enemigos y que la revolución del 7 de diciembre de 1847 está destinada únicamente a prohibir el comercio con esos puertos.

Los años pasaron, creció la población y correlativamente la importancia postal, de manera que la creación de las actuales oficinas locales se considera establecida con fecha 22 de abril de 1861.

El relato oral ubica el primer correo en Bulevar Yrigoyen y Maipú. Después de esta ubicación el correo tuvo varios emplazamientos, hasta que en 1890, el gobierno nacional adquiere el edificio que ocupa actualmente, a Dolores Costa de Urquiza. El presidente de nuestro país era Juárez Celman, quien después de una cordial sobremesa con Dolores Costa, convino el negocio. Es interesante este dato, cuando el presidente de la República, Doctor Miguel Juárez Celman visitó nuestra ciudad, con motivo de la inauguración del muelle “Nacional” o “exterior” (1887), se alojo en esta residencia.

Mansión Magasanik, sede del Correo entre 1899 y 1902

Entre los diferentes lugares dónde funcionó el correo, podemos citar la casa de la familia Cousillas (Alberdi, entre 3 de febrero y España), hasta 1899, para esa fecha se traslada a la casa de la familia Balestrini (Conocida luego como la mansión Magasanik, actual Cablevisión), funcionando en calle 3 de Febrero casi Ereño; allí funciona hasta 1902, trasladándose en 1903 a la casa del poeta Victoriano Montes (3 de Febrero y San Martín, esquina suroeste), hasta que en 1919 se traslada definitivamente a la ex-casa de Urquiza.

Fuentes: Schvartzman, Pablo,  Folleto aniversario del correo (1991); Rousseaux, Andrés “Mansión Balestrini-Magasanik”, Concepción del Uruguay, Edificios con Historia, Tomo  III y Mallea, Lorenza, Recopilación de historia (1983)

 

 

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