
El tema es interesante, en los medios gráficos locales, se pueden leer tangueros que han visitado la ciudad: Dora Davis, “La Calandria Criolla”, Carlos Gardel, “El astro máximo de la canción criolla”, Juan Carlos Padula, “El Gaucho del Piano”, quien actuó en el Cine Teatro Rocamora el 6 de febrero de 1936.
En octubre de 1933, llega a la ciudad, que entonces contaba con unos 50000 habitantes, el Zorzal Criollo Carlos Gardel. Actuó en el cine teatro Avenida, conocido como Cine Rex, o, Supermercado Rex.

Además del encanto de la danza, se escuchaba por la radio la música referida y cuando había retretas en Plaza Ramírez, el regimiento 10 de Infantería, hacia versiones de La Cumparsita.
En 1933, actuaron en Cine Teatro Texier, Dora Davis, en el Teatro Cine de Circulo de Obrero, el tenor José Alisio. En el teatro Avenida, Agustín Magaldi y la Orquesta de Roberto Firpo.
De acuerdo al artista era también el precio de las entradas, por ejemplo para escuchar a Firpo se debía abonar la Platea baja $1,00 y alta $0,60. Y para Gardel, la Platea baja $1,80 y alta $1,30.
Se hacían concursos locales en Balneario Municipal y en Cine-Teatro Rex. También en el Bar Imperial, ubicado en 9 de julio casi calle Alem. De estos lugares surgieron Liberatori, Nery, Bradl, Nadal Notta, Soto García, Peretti, Miro, Rodríguez, Cuchi Colleoni.
Los bailes eran los concurridos por las muchachas acompañadas por su madre y hermanas. Los muchachos de saco y corbata. Las serenatas a la orden del día.
Para fines de 1930, teníamos la Orquesta Itape, compuesta por Mazzarelo y Gatti, Avallone y Cartocetti Hernández, Soto García y la voz de Chiquito Dotti. La agrupación de los Hermanos Sarrot, Los Cojinillos, el grupo de Luis Rodríguez, el cuarteto El Amanecer, de los Hermanos Scevola, el Quinteto Concepción de Pierino Guglielmetti entre otros.

Y los bailarines no faltaron: Ramón Céspedes – Argentina Minatta, Hermelindo Dutra – María Elena López, Adolfo Marco – Érica Lanble.
Corren los años y la ciudad recibe orquestas y solistas de renombres: Francisco Canaro, Mariano Mores, Juan D Arienzo, Goyeneche y Pugliese entre otros.
En setiembre de 1951, surge LT 11, favoreciendo al Tango Local que se pudo escuchar en todas partes.
La fama del tango se vio opacada para la década de 1960, aparecen otros ritmos y la televisión. Sin imaginar lo que ocurre cuando llega la belleza de Los Beatles.
Pero nuestra generación no olvidara a los Rodríguez, Missorini, Crosignari y Sarrot. Tampoco a Yumba 4, de los hermanos Crosignari, Vaca y Sarrot, luego Asim y Guidoni. Uruguay 5, orquesta de Luis Herling, Tango 4 y la Orquesta Municipal de Tango. Sus actuaciones eran en la ciudad, ciudades vecinas y el Uruguay.
El tango es cultura y vive en el amor de la gente.
Edición: Civetta, María Virginia y Ratto, Carlos Ignacio, texto extraído de Buffa, Gabriel, “Breve Historia de Tango en Concepción del Uruguay“, 2001






