Casa de Carmen Uribe

Casa de Carmen Uribe (Foto: “Las Mallas del Viaje”)

Esta casa, ubicada en Juan Perón 92, esquina noreste de la intersección con calle Alberdi,  ha quedado reducida a solo el edificio de la esquina con un pequeño patio. Hasta 1918, en el solar sobre Perón, dónde actualmente se levanta el edificio de la escribanía Bernasconi, había una plantación de toronjas, limas, naranjos y otros frutales. Por calle Alberdi, había frutales, gallinero y palmeras.

Esta propiedad fue de la familia Uribe y su última propietaria, Carmen Uribe, la legó a su muerte, en 1902 al Dr. Benito G. Cook. Es tradición que cuando la invasión de Madariaga, Carmen Uribe improvisó un hospital de sangre que atendió junto a su criada de color Irene Jurado y un familiar suyo Teresa Villanueva de Jurado. Irene Jurado era renombrada por sus dulces, a tal punto, que el general Urquiza, en un agasajo que ofreció a diplomáticos norteamericanos, el 11 de marzo de 1859, en el Palacio san José, le encargo 6 dulceras con 9 libras. Visitó asiduamente esta casa la violinista Celia Torrá, vinculada a la familia, dónde acompañada al piano por el Dr. Cook ejecutaba obras de su repertorio.

La familia Jurado tenía 7 esclavos que llevan todos el apellido Jurado, como era costumbre, una de ellos es Irene con los años paso a la servidumbre de Carmen Uribe Britos. Una de las primeras maestras de la ciudad y quién, como se dijo ayudada por Irene Jurado atiende el hospital de sangre que preparan con motivo de la invasión a Concepción del Uruguay de las fuerzas de Madariaga, el 21 de noviembre de 1852.

Al fallecer el 17 de octubre de 1902 el diario local “Radical” publicó una nota en cuyos conceptos rescata….”una de las antiguas maestras de escuela de aquellas que el Uruguay 50 años atrás, empleaban los mejores años de su vida difundiendo los conocimientos que en su esfera le fuera posible en pro de la humanidad…muere pobre, pero querida y respetada por todos los que la conocieron; su muerte enluta a varios hogares a los cuales les deseamos resignación cristiana, y eterna para la tumba que fue en vida tan buena”.

Calle Carmen Uribe

Lorenza Mallea consideró que por su trayectoria ciudadana merecía que una calle de nuestra ciudad llevara su nombre. A tal efecto el 30 de octubre de 1987, se dirigió al Señor Jefe de Cermonial y Prensa de la Municipalidad de Concepción del Uruguay, Don Roberto Gallino, solicitando :`siempre que encuentre mérito para ello, determinar una calle de las que no tienen nombre el de Carmen Uribe, por haber sido destacada personalidad de nuestro medio ciudadano´
Esta sugerencia fue aceptada el 31 de Octubre de 1991, instituyéndose el nombre de Carmen Uribe a la calle numerada 107, ubicada en el tercer cuartel , con nacimiento en 9 de julio al sur, flanqueada por las manzanas 501-502 al este y 451-452 al oeste. Sus restos descansan en nuestra necrópolis (Virginia Civetta/Carlos Ratto. Fuente: Mallea, Lorenza y Coty Calivari, “Las mallas del viaje”, ediciones El Mirador, 1982 y Mallea ,Lorenza “Carmen Uribez, Maestra Heroica” Diario La Calle. Domingo 4 de Noviembre de 1990. Concepción del Uruguay.)

Genealogía

Mercedes Britos, hija de Félix Britos y Antonia Arias, se caso con el Coronel Fernando Uribe o Uribez, de este matrimonio nacen: Carmen Uribe (soltera) y Francisca Uribe casada con José Benito Cook, padres de Mercedes Cook de Mabragaña y Benito Cook (Escribano y abogado). Benito Cook casa con Francisca Llames, estos son los padres de Carmen, Benito (Médico) y Ana Francisca. Ana Francisca Cook Llames casa con Tomás Orihuela, padres de María Ester Orihuela (Lorenza Mallea), historiadora local.

La casa paterna se levantaba  en la intersección de las actuales calles Juan D. Perón y Alberdi. Pertenecía a la familia Uribe y Doña Carmen Uribe, la lega al morir a su sobrino, el padre del Dr. Benito C. Cook.

Estudió en el Colegio del Uruguay durante el rectorado de Honorio Leguizamón. Ya médico dictó cátedra en el Histórico Colegio, pero sin duda, su contribución más importante fue, dentro de su profesión, el brindarse por entero a satisfacer las dolencias y enfermedades de los más necesitados. Tal vez la actuación que le cupo a la Sra. Carmen Uribe durante la invasión de Madariaga en 1852, y donde organizó un hospital de sangre, haya sido la base de la vocación de servicio del Dr. Benito C. Cook, quien recibido de médico, en un aviso aparecido en un diario de 1904 se menciona expresamente ” A los pobres, gratis”. (Fuente: Miloslavich de Álvarez, María del Carmen “Hace un largo fondo de años. Genealogía Uruguayense”, Concepción del Uruguay, 1988)

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